Política celestial

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El canto de adoración debe de ser Reggaetón, sentencio uno. La frase causó conmoción. Y es que últimamente las aguas estaban muy revueltas por el cielo. La última controversia había surgido a raíz de un conflicto a la hora de cantar. Uno de los ángeles llegando a su turno diario de reverencia a Dios, había usado música reggaetonera, en vez del tradicional canto gregoriano. La tensión fue escalando, se decía que promovida por un querubín de alto rango. Los ángeles políticos, como eran llamados por los ajenos a la controversia, se reunían en la nube catorce para discutir todo tipo de cuestiones. La cuestión del canto fue ya la gota que reventó el vaso.

Señor, Señor… dijo un pequeño angelito mientras entraba angustiadamente en la majestuosa sala. Dios se le acercó con tranquilidad y poniéndole la mano en el hombro le invitó a continuar. El angélico recuperó el aliento y le comunicó la noticia: los ángeles han creado unos partidos políticos. Dios estalló en una carcajada paternal y miró con incredulidad a su mensajero. Pero este, solo le afirmó con la cabeza. Preocupado Dios se asomó con tristeza por la ventana. ¿A quién se le habría ocurrido semejante idea?

El partido de los Ángeles Conservadores por el Reino de Cristo (CxRC) estaba atacando virulentamente las medidas de la Asociación de Ángeles Liberales por Jesucristo (ALxJ). Su representante decía: vosotros los ángeles liberales estáis destruyendo las milenarias tradiciones del cielo con vuestras temerarias innovaciones. ¡Vergüenza les debería de dar! Se levantó violentamente el orador del partido liberal interrumpiendo a su interlocutor: vosotros los conservadores os refugiáis en vuestros anticuados ritos y no os abrís a los nuevos tiempos, queréis encerrar al mundo angelical en una burbuja. Chillidos y gritos en la bancada de los conservadores: ¡fuera! ¡Sois unos revolucionarios! Los ángeles liberales reaccionaron enérgicamente acusando a los conservadores: Estáis apegados a vuestras estructuras de poder. ¡Reaccionarios!

Los apolíticos ángeles que pasaban cerca de la nube 14 miraban con espanto la creciente degeneración que se estaba produciendo. Algunos de estos inocentes ángeles tanto se acercaban a la nube que acababan involucrados en la controversia y parecía que con el pasar de los días, riadas de ángeles pasaban a alistarse en alguno de los partidos.

“Ángelos y Ángelas todos dijo imponiéndose al griterío. “La cuestión que se debate en esta santa asamblea, no es tanto si permitimos adorar a ángeles de color o si el ángelus se puede rezar a las 4 en vez de a las 12… No, ¡no Hermanos! El verdadero problema aquí es Dios, que actúa oprimiendo al santo pueblo angelical con sus mandamientos. Por eso, aquí y ahora, fundemos el partido Republicano.

Un rugido de aprobación. Los ángeles endemoniados, como fieras sedientas de sangre, marcharon “todos unidos” contra el palacio del Soberano. Y al grito de ¡Viva la Republica! Y ¡No serviremos! iniciaron el asalto.

El resto ya sabéis lo que paso… El arcángel San Miguel al frente de los apolíticos ángeles frenaron al contingente enemigo y los expulsaron del cielo. Sin embargo, llevaron sus trifulcas políticas a la tierra y particularmente a la Iglesia, donde aún hoy se puede escuchar, tenue pero creciente, los gritos de “revolucionarios” y “anticuados” y quién sabe si dentro de unos años llegaremos al ¡Viva la Republica!

H. Miguel Herrera LC